Consignas de vigilancia: generales y particulares
Las consignas son las instrucciones por escrito que le dicen al guarda qué hacer en su puesto. Casi todos los puestos tienen una carpeta con ellas, y en muchos nadie la ha vuelto a leer desde el día de la inducción. Aquí va qué son las consignas generales y particulares, quién las define, qué deben decir y cómo escribirlas para que el guarda de la noche las cumpla igual que el del día. Al final hay un ejemplo completo para la portería de un conjunto y la plantilla en Word para adaptar a tu puesto.
Qué son las consignas de un puesto de vigilancia
Una consigna es una instrucción concreta que el guarda debe cumplir en el puesto. Juntas forman el manual del puesto: lo que se hace en la portería, en el parqueadero, con los visitantes, con los paquetes y cuando pasa algo grave. Son la referencia cuando hay duda. Si un residente pide que dejen entrar a alguien sin anunciarlo, el guarda no tiene que improvisar, porque la consigna ya dice qué se hace.
En la formación de vigilantes y en los contratos del sector se habla de tres tipos. Los nombres cambian un poco según la empresa. Las particulares también aparecen como específicas, y a las transitorias les dicen especiales o temporales.
| Tipo | Quién la da | A quién aplica | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| General | La empresa de vigilancia | A todos sus guardas, en cualquier puesto | Recibir y entregar el puesto con un recorrido y revisando los elementos. Nunca dejar el puesto solo. |
| Particular (o específica) | La empresa, acordada con el cliente | A un puesto concreto | En la portería del conjunto, los domiciliarios no pasan de la reja y el residente baja a recibir. |
| Transitoria (o especial) | El supervisor o la administración, por un tiempo definido | Al puesto, mientras dure la situación | Del 10 al 14 de octubre, el ascensor de la torre 2 está en mantenimiento: los técnicos de la empresa X entran de 8:00 a 17:00. |
Quién define las consignas y quién las firma
Las consignas generales salen de la empresa de vigilancia, normalmente del área de operaciones. Recogen la forma de trabajar de la empresa y deberes que vienen de la norma, como respetar los derechos de la comunidad sin asumir funciones de la Policía, o avisar de inmediato a la autoridad cuando el guarda conoce un delito. Los dos están en el artículo 74 del Decreto 356 (numerales 2 y 11) y el protocolo residencial los repite como deberes del vigilante.
Las particulares salen de sentarse con el cliente. El mismo artículo 74, en el numeral 20, le pide a la empresa conocer las actividades de sus clientes, el uso de las instalaciones y la situación de las personas que protege, y las consignas particulares son ese conocimiento puesto por escrito. El protocolo residencial de la Superintendencia describe un diagnóstico inicial en el que la empresa analiza con el cliente los riesgos, las vulnerabilidades y las necesidades del lugar, y a partir de ahí define los medios, los puntos de control y las políticas del servicio. En un conjunto, quien habla por el cliente suele ser el administrador, que lleva las decisiones del consejo y del reglamento: el horario de trasteos, las reglas del salón social, quién puede pedir llaves.
Sobre las firmas no encontramos una norma que diga quién debe firmar. En la práctica funciona así: el documento lo firma quien elaboró por la empresa (director de operaciones o supervisor) y quien aprobó por el cliente (administrador o representante de la sede), con fecha y número de versión. Cada guarda que llega al puesto firma una constancia de que las leyó. En contratos grandes esto se vuelve obligación del contrato. Por ejemplo, el anexo técnico de vigilancia de la Universidad de Antioquia pide que las consignas particulares se establezcan con la interventoría, que el personal nuevo reciba al menos un día de inducción sobre las consignas generales y particulares, y que el contratista entregue las consignas actualizadas a más tardar 45 días después de iniciar el contrato.
Qué deben contener las consignas particulares
Lo mínimo depende del puesto, pero en una portería residencial o de una sede casi siempre aparecen estos temas. La lista sigue de cerca lo que el protocolo residencial pone bajo la custodia del vigilante: portería, parqueaderos, áreas comunes, depósitos y el perímetro.
- Identificación del puesto: sede, dirección, nombre del puesto, horario del servicio, turnos y hora del relevo.
- Control de acceso de personas: residentes, visitantes, domicilios, empleadas de servicio, contratistas y técnicos de servicios públicos. Cómo se autoriza cada uno y qué se anota.
- Vehículos, motos y bicicletas: cómo entran los de residentes, dónde parquean los visitantes, qué se revisa en el parqueadero.
- Paquetes y correspondencia: dónde se reciben, cómo se entregan y quién firma.
- Trasteos y salida de muebles o electrodomésticos: con qué autorización y en qué horario.
- Llaves: cuáles hay en el puesto, a quién se le entregan y cómo se registra la entrega y la devolución.
- Zonas comunes: salón social, piscina, gimnasio, terraza. Horarios y quién autoriza su uso.
- Emergencias: qué hacer en un incendio, una persona herida, un hurto o una puerta forzada, y a quién llamar en qué orden.
- Lo que no se permite: tareas que no son de vigilancia, entrar a los apartamentos, prestar el citófono, dejar el puesto solo.
- Directorio: cargos y teléfonos de la central de la empresa, el supervisor, el administrador, mantenimiento y las líneas de emergencia.
- Qué se anota en la minuta en cada caso.
Hay dos temas en los que el protocolo residencial ya da la regla y conviene copiarla tal cual. El primero son los menores: no se deja salir a un niño menor de 12 años sin la compañía de sus padres o familiares, o sin autorización previa de al menos uno de los padres. El segundo son las tareas ajenas al servicio: el protocolo dice que el vigilante no sube ni baja paquetes de los residentes, ni hace jardinería, aseo o mantenimiento, ni entra a los apartamentos sin autorización. Si el conjunto espera otra cosa del guarda, esa conversación se tiene antes de escribir la consigna.
Cómo redactarlas para que el guarda las cumpla
Una consigna que dice "estar pendiente de los visitantes" no se puede cumplir ni incumplir. Cada guarda la entiende a su manera y, el día que algo sale mal, nadie puede decir si se siguió. La prueba es sencilla: después del turno, ¿un supervisor puede revisar la minuta y saber si la consigna se cumplió? Si no puede, hay que reescribirla.
- Una instrucción por consigna. Si tiene un "y además", probablemente son dos.
- Empieza con el verbo: anuncie, registre, entregue, llame, cierre.
- Di la condición y qué pasa si no se cumple. "Si nadie contesta en el apartamento, el visitante espera afuera" resuelve el caso que más se discute en la portería.
- Pon cantidades y horas: a qué hora, cada cuánto, cuántas llaves, cuántas celdas de visitantes.
- Escribe el cargo de quien autoriza (administrador, supervisor) y deja los nombres y teléfonos en el directorio, que cambia más seguido.
- Borra "en lo posible", "procurar" y "cuando sea necesario". Si la consigna tiene excepciones, escríbelas.
- Que quepa en una lectura de relevo. Si el guarda que entra a las 18:00 no alcanza a repasarla en quince minutos, es demasiado larga.
| Así no se entiende | Así sí se puede verificar |
|---|---|
| Estar pendiente de los visitantes. | Anuncie a todo visitante por citófono. Entra solo si un residente del apartamento lo autoriza. Si nadie contesta, el visitante espera afuera. |
| Controlar el ingreso de vehículos. | Los carros de residentes entran con el tag registrado. Si el tag no lee, verifique la placa en el listado de vehículos antes de abrir y cierre la puerta apenas pase el carro. |
| No dejar entrar personas sospechosas. | Si alguien no dice a qué apartamento va o nadie lo autoriza, no entra. Anote en la minuta la hora y la descripción de la persona e informe al supervisor. |
| Cuidar las llaves de las zonas comunes. | Entregue las llaves del salón social solo a quien esté en la lista de reservas de la administración. Anote nombre, apartamento, hora de entrega y hora de devolución. |
| Revisar el parqueadero en la noche. | Entre las 22:00 y las 05:00, recorra los sótanos al menos cada dos horas, sin repetir la misma hora. Anote en la minuta los carros con vidrios abiertos, luces encendidas o alarma activada. |
Ejemplo de consignas particulares para la portería de un conjunto
Este es un ejemplo ficticio. El conjunto, los horarios y los números son inventados para mostrar cómo se ve un documento terminado. Corresponde a un conjunto de dos torres con portería principal y sótano de parqueaderos, con servicio de 24 horas en turnos de 12. Varias consignas siguen lo que pide el protocolo residencial de la Superintendencia, y las demás son decisiones que toma cada conjunto.
| N.° | Tema | Consigna particular (Conjunto Altos del Nogal, ejemplo ficticio) |
|---|---|---|
| 1 | Horario y relevo | Servicio de 24 horas en dos turnos: 06:00 a 18:00 y 18:00 a 06:00. El relevo se hace en la portería a partir de 15 minutos antes de la hora, con recorrido por puertas, parqueadero, depósitos, zonas comunes y correspondencia. Nadie se va hasta que llegue su relevo. |
| 2 | Visitantes | Anuncie a todo visitante por citófono. Entra solo con autorización de un residente del apartamento. Registre nombre, documento, apartamento, quién autorizó, hora de entrada y hora de salida. Si nadie contesta, el visitante espera afuera. |
| 3 | Domicilios | Los domiciliarios no pasan de la reja de la portería. Avise al apartamento por citófono y el residente baja a recibir. |
| 4 | Empleadas de servicio y trabajadores fijos | Están en el listado de la administración. Si el apartamento está solo, entran únicamente con autorización escrita del residente. No pueden autorizar el ingreso de visitantes. |
| 5 | Contratistas y servicios públicos | Pida el carné y la orden de trabajo. Si tiene dudas, confirme con la empresa de servicios o con la administración. Anote las herramientas que entran y revíselas a la salida. |
| 6 | Vehículos de residentes | Entran con el tag registrado. Si no lee, verifique la placa en el listado antes de abrir. Cierre la puerta vehicular apenas pase el carro. Nadie distinto al propietario retira un vehículo sin autorización escrita del propietario. |
| 7 | Vehículos de visitantes | Entran solo con autorización del residente, a las 8 celdas de visitantes del sótano 1. Entregue ficha numerada y anote placa, ficha y apartamento en la minuta. |
| 8 | Paquetes y correspondencia | Reciba en portería y anote en la planilla de correspondencia. Avise al apartamento. Entregue solo a un residente mayor de edad, con firma. No abra paquetes y no los suba a los apartamentos. |
| 9 | Trasteos y salida de muebles | Solo con autorización escrita de la administración que llegue a la portería. Horario: lunes a sábado de 8:00 a 17:00. Ningún trasteo de noche. Registre en la minuta los elementos grandes que salen. |
| 10 | Menores de edad | Un niño menor de 12 años no sale del conjunto sin la compañía de sus padres o familiares, o sin autorización previa de uno de los padres. |
| 11 | Llaves | En el puesto hay 6 llaveros: salón social, gimnasio, cuarto de bombas, planta eléctrica, terraza y shut de basuras. Entregue solo a quien autorice la administración, con firma y hora de entrega y devolución. Se cuentan en cada relevo. |
| 12 | Zonas comunes | El salón social se presta solo con reserva aprobada por la administración. La piscina funciona de martes a domingo de 9:00 a 20:00. Fuera de horario, la reja queda con candado. |
| 13 | Puertas abiertas o llaves pegadas | Si encuentra la puerta de un apartamento abierta o con llaves en la chapa, timbre. Si no hay nadie, llame al residente o a su contacto de emergencia. No entre. Espere al residente para cerrar o retirar las llaves con él, y anote la hora y lo que hizo. |
| 14 | Lo que no se permite | Dejar el puesto solo, entrar a los apartamentos, prestar el citófono a terceros, guardar llaves de apartamentos, recibir dinero o encargos de los residentes. |
| 15 | Registro | Todo lo anterior queda en la minuta con la hora real. Las consignas transitorias se anotan en la minuta el día que se reciben, con el nombre de quien las dio. |
La cadena de llamadas va aparte porque es lo que se busca con afán. En el ejemplo, el guarda sabe en qué orden llamar según lo que pasa.
| Situación | Primero | Después | Por último |
|---|---|---|---|
| Riesgo para la vida: incendio, persona herida, hurto en curso | Línea de emergencias 123 | Central de la empresa de vigilancia | Supervisor y administrador |
| Chapa forzada o persona sospechosa dentro del conjunto | Central de la empresa (pide refuerzo y supervisor) | Residente o su contacto de emergencia | Administrador |
| Daño en instalaciones: agua, luz, ascensor, citófono | Administrador o mantenimiento de turno | Supervisor, si el daño afecta la seguridad del puesto | Anotar en la minuta |
| El relevo no llega | Central de la empresa | Supervisor | El guarda sigue en el puesto hasta que llegue el reemplazo |
Plantilla de consignas para descargar
La plantilla en Word tiene el encabezado del puesto con versión y fecha de vigencia, consignas generales de base que tu empresa puede ajustar, la tabla de consignas particulares con los temas de arriba, la cadena de llamadas, el directorio, un registro de consignas transitorias y la hoja de constancia de lectura para que firme cada guarda. Al final trae el ejemplo del conjunto completo. El PDF tiene el ejemplo diligenciado y el formato en blanco para imprimir.
Cómo se socializan
El guarda solo cumple lo que conoce, y las empresas que tienen esto resuelto suelen hacer cuatro cosas. La primera es la inducción en el puesto: el supervisor recorre el lugar con el guarda nuevo y le lee las consignas donde aplican, en la reja, en el sótano, frente al tablero de llaves. La segunda es la constancia de lectura firmada, con fecha y versión. La tercera es una copia en el puesto, a la mano, junto al listado de residentes y el de teléfonos de emergencia, que el protocolo residencial pone entre los elementos mínimos del puesto. La cuarta es repasar en cada relevo las consignas transitorias vigentes.
Ten en cuenta que las consignas de un conjunto suelen incluir listados con nombres, apartamentos, placas y teléfonos. Son datos personales. El protocolo residencial dice que la información de los residentes es reservada y pide procedimientos para protegerla. Su tratamiento está regulado por la Ley 1581 de 2012, y el artículo 74 del Decreto 356 obliga a la empresa a guardar la información confidencial que obtiene en su trabajo (numeral 17). La carpeta no se presta a residentes ni a visitantes, y la versión vieja se destruye cuando sale la nueva.
Cuándo actualizarlas
No encontramos una norma general que fije cada cuánto se actualizan. Lo hace el contrato cuando lo dice, como el ejemplo de la Universidad de Antioquia. En la práctica conviene revisarlas cuando pasa alguna de estas cosas:
- El consejo o la asamblea cambia una regla: horario de trasteos, uso de zonas comunes, manejo de domicilios.
- Hay un incidente y la investigación muestra que la consigna no lo cubría o se prestaba a dos lecturas.
- Cambian los medios del puesto: control de acceso con tag, cámaras nuevas, minuta virtual.
- Cambian los turnos o el número de guardas.
- Una consigna transitoria lleva tanto tiempo vigente que en realidad ya es permanente.
Cada versión lleva número y fecha, y la anterior sale del puesto el mismo día. Si en el puesto conviven dos versiones, el guarda va a cumplir la que tenga más a la mano.
Consignas y minuta: cómo se conectan
Las consignas dicen qué hay que hacer y la minuta registra lo que se hizo. El protocolo residencial une los dos documentos, porque pide que en la minuta queden las órdenes recibidas antes de tomar el servicio y las consignas de prevención de la empresa. Cuando el supervisor visita el puesto, revisa si la minuta se lleva bien. Una buena consigna hace fácil esa revisión, porque dice qué debería aparecer anotado. Si la consigna 7 pide anotar la ficha de cada carro visitante, el supervisor busca esas fichas en la minuta y sabe si se cumplió.
Las consignas de control de acceso (visitantes, domicilios, contratistas) son las que más se discuten con los residentes. Los detalles de cómo registrar cada ingreso y cómo autorizar sin armar fila en la portería están en la guía de control de acceso.
Y donde las consignas más se ponen a prueba es en el relevo, cuando un guarda le entrega el puesto a otro con los pendientes del turno.
Qué puedes hacer esta semana
- Busca la carpeta de consignas de tu puesto y mira la fecha de la última versión.
- Pásale a cada consigna la prueba del supervisor: ¿se puede saber, leyendo la minuta, si se cumplió?
- Reescribe las que no pasan con la plantilla, empezando por visitantes, domicilios y paquetes.
- Revisa la cadena de llamadas con los teléfonos actuales. Llama a cada número.
- Haz firmar la constancia de lectura a todos los guardas del puesto, incluidos los relevantes que cubren los descansos.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las consignas de vigilancia?
Son las instrucciones escritas que el guarda debe cumplir en su puesto: cómo controlar el acceso, qué hacer con los paquetes y las llaves, qué no está permitido y a quién llamar en una emergencia. Las generales las da la empresa de vigilancia para todos sus guardas y las particulares son propias de cada puesto.
¿Cuál es la diferencia entre consignas generales y particulares?
Las generales valen para todos los puestos de una empresa de vigilancia, por ejemplo no abandonar el puesto o registrar todo en la minuta. Las particulares se escriben para un puesto concreto con el cliente, por ejemplo que en la portería de un conjunto los domiciliarios no pasan de la reja.
¿Cuáles son los tipos de consignas en vigilancia privada?
En la formación de vigilantes y en los contratos se usan tres: generales, particulares (también llamadas específicas) y transitorias (también llamadas especiales o temporales). Las transitorias aplican por un tiempo definido, como un mantenimiento o un evento, y se anotan en la minuta.
¿Cuáles son las tres consignas generales de vigilancia?
No encontramos una norma colombiana que fije una lista de tres consignas generales. La pregunta suele referirse a los tres tipos de consignas: generales, particulares y transitorias. Las consignas generales concretas las define cada empresa de vigilancia.
¿Las consignas son obligatorias por ley en Colombia?
El Decreto Ley 356 de 1994 no usa la palabra consigna. El protocolo de operación para el sector residencial de la Superintendencia de Vigilancia pide que las consignas de prevención de la empresa y las órdenes recibidas queden en el libro de minuta. Muchos contratos de vigilancia exigen entregar consignas generales y particulares por escrito.
¿Quién elabora las consignas particulares de un conjunto?
La empresa de vigilancia, a partir del diagnóstico de riesgos que hace con el cliente. La administración aporta las reglas del conjunto, como horarios de trasteo o el uso de zonas comunes. En la práctica firman quien elaboró por la empresa y quien aprobó por el conjunto.
¿Cada cuánto se actualizan las consignas?
No hay una norma general con un plazo fijo. Algunos contratos lo definen. Conviene revisarlas cuando cambia una regla del conjunto, cuando hay un incidente que la consigna no cubría, cuando cambian los equipos o los turnos, y cada versión debe llevar número y fecha.
Fuentes
- Decreto Ley 356 de 1994, Estatuto de Vigilancia y Seguridad Privada, artículo 74 (Función Pública, Gestor Normativo)
- Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada: Protocolo de operación para el servicio de vigilancia y seguridad privada en el sector residencial (julio de 2014)
- Ley 1581 de 2012, protección de datos personales (Función Pública, Gestor Normativo)
- Universidad de Antioquia: Anexo 2, condiciones técnicas obligatorias del servicio de vigilancia (ejemplo de contrato)


